hola-papa

Ha llegado un día muy especial para mí, un día que voy a disfrutar con vosotros, un día en el cual me acompañaréis tú y la mama al altar.

A veces has podido pensar que, al tener un vínculo tan fuerte con la mama y al ser parecidos, pueda parecer que contigo no tuviera ese vínculo. Te equivocas.
Para mí sois igual de importantes tanto la mama como tú. Cada uno me ha aportado en la vida unas cosas, de las cuales he podido aprender y ser la persona que hoy soy.

Dicen que tengo muy buena memoria, ya que recuerdo con mucha nitidez momentos que pasamos juntos. Tantos momentos vividos, incluso de pequeño, en la casa de la calle Moncayo.
¿Recuerdas cuando jugábamos al Scalextric? ¿O cuando jugaba contigo al fútbol o ir en bici en el patio? ¿O cuando me comprasteis el Action Man con paracaídas y tú te quedabas abajo para que yo lo tirase desde arriba?
Son muchos momentos que tengo grabados.

Los gemelos que te regalamos simbolizan la música, como esa conexión contigo que me has transmitido desde pequeño. De esos momentos en los cuales estábamos abajo y tú ponías el tocadiscos. O las horas que me he pasado escuchando música, y tú me decías que me iba a quedar sordo, jaja.
Para mí la música es parte de mi vida y cada canción me transporta a ciertos momentos de la misma.

A veces, te he visto algo frustrado con las nuevas tecnologías. Pero, ¿sabes qué? Yo me siento igual cuando tengo que mirar algo del coche o del piso. Siempre he admirado eso, me gustaría ser como tú.

Puedes estar orgulloso de la persona que eres, porque yo lo estoy de ti. Siempre he escuchado decir: ¡Tu padre, qué buena persona es! Y qué razón… es mi padre.
Jamás cambies. Y sigue disfrutando de tu música, tu guitarra y la familia tan bonita que tienes.

Gracias por todo papa.